TALLER DE VISIONADO · DÍA 2 SEFF 2020

Martes 6 de Octubre de 2020

Llegó el día de la siguiente sesión, martes 6 de octubre a la misma hora, las cuatro y media. Esta vez cambiábamos de espacio para la proyección al Espacio Santa Clara, y aunque fuera una localización nueva, en la cola de espera de la puerta se respiraba menos incertidumbre entre los jóvenes programadores. Ya sabíamos cómo es la dinámica de trabajo y cómo prestar más atención a los detalles que después debatiríamos.

Tras entrar con la religiosa cumplimentación del lavado de manos y la toma de temperatura a manos de Tatiana, subimos a la sala que se había habilitado para el visionado de la película. Nos sentamos en las sillas ya preparadas y separadas, acomodados en lo que sería nuestro espacio de reflexión en las próximas horas. Javier H. Estrada nos hizo una breve introducción a la película que íbamos a ver, esta vez de manera presencial. La misma persona que vimos en la gran pantalla el día anterior ahora apareció ante nosotros, y aunque esta vez solo pudiéramos ver su mirada, se intuía una sonrisa cercana, incluso ligeramente paterna, que denotaba la misma ilusión por conocernos que nosotros a él.

Así que ya estábamos listos para sumergirnos en esta nueva aventura audiovisual. Las luces se apagaron poco a poco, sección a sección. Cerramos las puertas y ventanas hasta solo dejar unos sutiles haces de luz añiles, justo lo suficientemente luminosos como para poder percibir el brillo de los ojos atentos de todos los jóvenes entusiasmados por conocer la historia detrás de los personajes que iban apareciendo en pantalla.

Tras acabar los créditos y encender las luces, durante unos instantes, nos miramos mutuamente a los ojos, con el entendimiento suficiente como para decirnos telepáticamente “manos a la obra”. Esta vez teníamos más tiempo para debatir sobre la película y estábamos cargados de pensamientos con los que edificaríamos nuestro análisis grupal. Tatiana apuntó todas nuestras ideas en la pizarra, hasta que se viese más tinta que lienzo. Nuestra visión se había hecho más potente, y nuestra confianza, más fuerte. Estamos ansiosos por vernos de nuevo, en la próxima historia.

Hugo Villanueva Duque